Recopilar y limpiar datos: Obtener datos de diversas fuentes (bases de datos, encuestas, aplicaciones web) y asegurarse de que sean precisos, completos y consistentes.
Analizar datos: Identificar patrones, tendencias y relaciones en los datos para responder preguntas de negocio.
Interpretar resultados: Traducir los hallazgos técnicos en información clara y significativa que se pueda entender.
Crear visualizaciones e informes: Diseñar y presentar la información de forma visualmente atractiva y comprensible, como en cuadros de mando o gráficos.
Proponer soluciones: Utilizar los análisis para recomendar estrategias y soluciones que mejoren la toma de decisiones de la empresa.